lunes, 16 de marzo de 2015

La droga de la voluntad




La escopolamina o también conocida como burundanga, es un alcaloide tropánico que se encuentra como metabolito secundario de plantas, en la familia de las solanáceas tales como beleñero blanco, burladora o borrachero, mandragora, escopolia, brugmansia o belladona. Para la obtención del alcaloide se debe  triturar la flor de alguna de las plantas y someter aquella mezcla a una cocción para luego proceder a secar adquiriendo un polvo blanquecino que es el resultante de un conjunto de sustancias, siendo las principales la atropina, hioscina y escopolamina. (Parafraseado de José Murcia, 2008)


La burundanga es conocida por su fin delictivo ya que inhibe la voluntad de la víctima y produce amnesia temporal. El primer uso delincuencial registrado fue descrito en la década de los cuarenta durante la Segunda Guerra Mundial donde los alemanes utilizaron el alcaloide como suero de la verdad para obtener información de los hecho ocurridos sin que la víctima recuerde lo sucedido, el primer caso registrado en Ecuador fue en Guayaquil en el año 2004. 

La droga puede ingresar en el organismo de diferentes maneras: inhalada (como un polvo blanco cristalino producto de moler las semillas) por vía oral manteniendo su efecto entre treinta minutos y diez horas o por vía dérmica entre treinta y cuarenta minutos. Es comúnmente utilizada por delincuentes para robar o violar a sus víctimas sin que estas muestren resistencia.

El modus operandi – manera de proceder de una persona o de un grupo de personas, literalmente significa modo de operar - del victimario es casi siempre el mismo. Como la escopolamina es una sustancia inodora, insípida y pasa desapercibida, es mezclada con las bebidas o impregnada en papeles con falsa información con el fin de hacer llegar la sustancia al rostro de la víctima.







EFECTOS BIOLÓGICOS POSTERIORES
El efecto máximo se alcanza durante unas dos horas y cede paulatinamente; tiene una vida promedio de dos horas y media y se metaboliza en el hígado por hidrólisis enzimática, en acido trópico y escopina y solo 10% se excreta en riñón sin metabolizarse. Aparecen restos en el sudor y en la leche materna. Atraviesa la barrera placentaria y puede actuar sobre el feto, en caso de embarazo. 


Los síntomas se mantienen 30 – 60  minutos después de la ingesta y pueden continuar por 24 a 48 horas debido a que la escopolamina retarda el vaciamiento gástrico. 


TRATAMIENTO

La escopolamina puede encontrarse en orina o sangre. Es necesario recoger la sangre en tubo sin anticoagulante. La muestra de orina debe ser de mínimo 50 mL. La prueba más importante es la de micción debido a que la escopolamina se puede detectar hasta seis horas después de la intoxicación.


El paciente debe ser llevado de forma rápida a un centro asistencial. Durante el transporte se realiza la evaluación y manejo del ABC. No se recomienda el uso de fisostigmina como parte del manejo pre- hospitalario.


El manejo inicial debe estar orientado a estabilizar la condición clínica del enfermo. Es muy importante colocar sonda nasogástrica y sonda vesical para aliviar la incomodidad que produce la distensión gástrica y la distensión vesical respectivamente. Las sondas también son útiles para tomar muestras de toxicología.

Inhibición de la absorción

Se utiliza carbón activado y lavado gástrico. La dosis de carbón activado es de 1 g/kg de peso. También puede administrarse catártico salino como sulfato de magnesio 40 mg VO.